dijous, 18 d’octubre del 2007

Lechuzas topilleras

Diario de León

BURRO AMENAZADO

PANCHO PURROY

CUANDO la Junta de Castilla y León va a declarar que los topillos campesinos no han llegado soltados en paracaídas para alimentar a las águilas, chorrada a la que se aferran un montón de sinsustancias. Esta especie siempre ha existido en los pastizales del piedemonte cantábrico y los prados de cabecera del Duero, sin provocar plagas por hallarse en ambientes con sebes y bosquetes donde residen las comadrejas, armiños, turones y rapaces que los mantienen a raya.

Cuando se inició la transformación del terrazgo mesetario con regadío y concentraciones parcelarias, el topillo colonizó Tierra de Campos, primero en las alfalfas y, cuando prolifera, por todo el secano. Prolífico y vegetariano, sus ciclos cada cuatro o cinco años, desatan polémica, sin pensar que se trata de un fenómeno natural auspiciado, como este año, por el invierno lluvioso y el enorme brote herbáceo y cosechón consiguiente. Por cierto, igual que proliferan, se colapsan, pues en alta densidad dejan de criar, como ya ocurre, ahora que se sueltan gránulos de clorofacinona, con un roedor a la baja. No sé de donde ha salido el dato de que los topillos se han merendado el ocho por ciento de las cosechas, en una año agrícola fabuloso de rendimientos y precios, con el agricultor forrado. En las parcelas que hemos estudiado en León, en ninguna, ni de alfalfa, ni de cebada, ni de trigo, hemos observado mermas de más del uno por ciento achacables al topillo.

En Fresno del Camino, en el nidal de la casa de Carlos Díez Tomé, ha criado una pareja de lechuzas una familia de diez pollos, el último emancipado este miércoles. Desde julio, los adultos han aportado diariamente a su prole entre veintiséis y cuarenta y un topillos. En el huerto de Carlos, lindante con el pasto lleno de topillos, el propietario ha tenido las bajas de dos lechugas, una zanahoria y un brote de calabacín devorado. Mejor sería que en vez de veneno se auspiciara el retorno de sauces trasmochos a las acequias y de nidales en corrales para la benéfica lechuza topillera.

Viatge naturalista a Extremadura i Andalusia (part 3 i final, suposo): Doñana i una nit a la Sierra de Andújar

  Doñana No hi ha futur sense Doñana. No es coneix la llum fins que no coneixes Doñana. No he conegut cap espai natural més fascinant natura...